| Nombre | Importe |
|---|---|
| Caroline DUSSART | 4€ |
| Arnault Bernard | 3€ |
| Liot NESS | 2€ |
| Koraluxi | 1€ |
Primer paso
Gracias por el café
¡Una pequeña fortuna para un presupuesto reducido!
¡Doscientas razones para celebrarlo!
¡Ya puede fingir oficialmente que es rico!
"¡Soy más rico que tú!" (IMRTY) es un experimento social y artístico.
En un mundo en el que los ricos son cada vez más ricos, ¿cuánto dinero están dispuestos a gastar para satisfacer su ego?
En la era digital actual, la búsqueda de estatus ha evolucionado más allá de los bienes de lujo tradicionales. Plataformas como "Soy más rico que tú" representan una nueva forma de moneda social en la que la riqueza no se muestra a través de la posesión, sino del pago.
Este fenómeno refleja la creciente mercantilización en nuestra sociedad de la autoestima y la posición social. El acto de pagar por ser el nº 1 no consiste sólo en demostrar superioridad financiera, sino en afirmar el lugar que uno ocupa en la jerarquía social.
Las investigaciones psicológicas sugieren que las personas que pagan por ser ricas en plataformas como ésta suelen estar impulsadas por un deseo de validación y reconocimiento. El acto de pagar crea una sensación de logro y de dominio social.
Además, estas plataformas aprovechan la necesidad humana de competencia y estatus. En un mundo cada vez más conectado, encabezar una lista -ya sea la de las personas más ricas del mundo o la de las más populares en las redes sociales- proporciona una forma única de capital social.
Desde una perspectiva económica, estas plataformas representan un fascinante caso de estudio de la economía del comportamiento. El mecanismo de fijación de precios (que aumenta 1 euro cada vez) crea una barrera psicológica que fomenta la participación continuada.
Cada pago no es sólo una transacción, es una declaración de intenciones y un compromiso de mantener la propia posición. El aumento del precio también sirve como un filtro natural, asegurando que sólo aquellos con medios financieros significativos puedan participar en los niveles más altos.
Artista francés de identidad difusa, Koraluxi encarna un nuevo capítulo de una obra multidisciplinar que oscila entre la crítica social y la estética subversiva. Tras exponer bajo seudónimos anteriores, este nuevo alias marca una ruptura: un proyecto dirigido a la élite económica, donde el lujo, la tecnología y el poder se entrelazan para provocar una reflexión sobre las desigualdades estructurales de nuestro tiempo.
Desde 2007, Koraluxi explora los límites de los medios -fotografía, dibujos en 3D, programación, electrónica- con un enfoque de "hacking artístico": juguetear, transformar, burlar los códigos del mundo para revelar sus grietas. Aquí, el lujo no se celebra, sino que se deconstruye: un objeto de coleccionista se convierte en una herramienta para cuestionar, un algoritmo, una instalación electrónica, una imagen retocada... cada uno forma parte de un enfoque en el que el arte se utiliza para subvertir los sistemas, no para reproducirlos.
Con Koraluxi, el arte ya no es un reflejo pasivo, sino una palanca. Una invitación a ver, a comprender, a *cambiar* - aunque, a veces, primero haya que torcer las reglas para hacerlas visibles.